sábado, 2 de diciembre de 2006

tropecé
con tu
alma
indefensa y
frágil,
tropecé con tu
voz
suave y
mirada
baja.
Intenté, por milésima vez,
lo que cientos de
almas
intentaron;

pero el
veneno en tu sien
no puede ser
curado,
el dolor en tus
oídos
jamás habrá
terminado.
Tu cerebro en
llamas
interrumpe el camino
de tu alma,
se desprende y
tropieza.

Pero sólo el tiempo
cubrirá con tierra
las huellas de
sangre en
tus heridas,
sólo las horas
calmarán
un poco
esta sed.
Las olas de tu
conciencia
nos hunden
en este
mar de incertidumbre
que nos llega
hasta el cuello.

Basta;
basta de razón y
sentido,
sobrevivamos a
tu realidad y
juntémonos
en el camino,
calmando al fin
esa sed y
sintiendo que el tiempo
finalmente no existe;
hundámonos
en un esponjoso
sueño
casi feliz
de vivir eternamente
juntos.

2 comentarios:

m. dijo...

lei los tres, y mucho no te conozco, pero me hacés acordar tanto a mi, qué se yo. aparte tratás temas tan parecidos a los que trato yo
y no sé
me conmovió un poco
y ahora no puedo escribir nada
solo suerte

besin

Mar
(soy la del fotolog cerebrosapagados)

alie nada dijo...

hola loquita, soy ana de verdelocou :)

sos muy chica parece, pero también muy grande, de alma, me da esa sensación..y me encanta, es hermoso!

si querés pasate por http://menteviajera.blogspot.com, hace mucho que no actualizo pero tmb hay cositas..y mi msn es witchgirl54@jotmeil :)

suertesuerteusutueruteurusueruteustuerte!