miércoles, 13 de diciembre de 2006

yo simplemente
lloro
y abro mis brazos
entregándote mis
pétalos de
jacarandá,
mis palabras
humanas que
sienten,
te entrego todo el tiempo
y ya no existe,
no para mí,
no para vos.
Libres
somos todos,
y todos somos
uno.
Dentro suyo soy
y me escapo
y soy vos y soy
yo.
Y yo te entrego mi todo,
todo lo que soy y
somos.
Somos sólo tiempo en el desierto,
somos almas que se esconden en piel.
Y de nuevo no
existimos sino
somos,
una mezcla que va sobreviviendo
a los años
observando un interminable atardecer
externo,
muy externo de ser.
Somos...

1 comentario:

magdalena dijo...

qué lindo lo que escribis!
( yo nunca escribí y ahora que intento hacerlo siento que le robo la ocupación a alguien :* )